El escenario es Nueva York, a 5 minutos de alcanzar el futuro. Los gloriosos avances tecnológicos en los dispositivos de comunicación han hecho del futuro un tiempo-espacio destinado a aumentar la conectividad y aliviar el aburrimiento, pero en el fondo solamente están aumentando el nivel de ansiedad de los inseguros neoyorquinos. David (Dickinson) es un ejecutivo de publicidad de tecnología que trabaja excesivamente en el desarrollo de una campaña de marketing de alto perfil para una nueva generación de gafas de realidad aumentada. Sintiéndose atrapado en una relación con su maestra de yoga, Juliette (Zehetner), él envidia la vida de ensueño de su mejor amigo, el fotógrafo de moda, Wim (Gill), y su fascinante novia Sophie (Rasmussen), así que usa las gafas para desarrollar un avatar realista de ella. Sin quererlo, la fantasía y la realidad empiezan a desdibujarse. Conforme las pasiones se intensifican, los amigos se ven obligados a hacer frente a la colisión inminente entre sus vidas públicas, privadas e imaginarias.